Lengua y Paz Mundial




Sentir y comer se parecen tanto, que a veces cuando siento es que devoro y al devorar es que siento. Y aun estoy buscando el nervio aquel que conecte mi olfato y papilas con mi dilatación cardiaca. Como la de hoy, que mi alegría cobró forma de pastel delicado y la ansiedad fue un agresivo postre nocturno.

Por esto redacto la culpa bajo la esperanza de la expiación en cada letra y concluyo bajo la promesa incompetente del nunca más. Y es que comer es tan simple y complejo como sentir, vivir.... y sí, la comida también muere para reencarnar en el espejo, aquel regulador social de la forma, ojo de la masa humana a la que no le importas. Y sí, la neurosis fagocita la crisis en bocados con mayonesa y salsa de tomate artificiales, por que comer tiene una línea recta hacia el sentir y tantas connotaciones del caos existencial, que a veces aproximo mis labios y piezas dentarias en un gesto desesperado por cerrar mi apetito y la metamorfosis es un logro cargado de frustraciones rellenas de hidratos de carbono y monosacáridos.  



He intentado alejar la comida de los sentimientos, separar ambas cosas como la mente hace con el cuerpo o la ciencia con la religión. Y todo decanta como agua y tinta en un mismo recipiente.

La discreta interdicción mediática del alimento es uno de los pilares en los que se sostienen las ganas de mascar y el placer poco considerado de la saliva, y es que el sabor es el ladrillo, arena y cemento de todo lo que tienes, por que sentir es comer y comer es también ser. Cada quien es según el sabor que lo alimente, por eso no es lo mismo dulce mentiroso que dulce verdadero, o picante industrial que picante de piedra o ser persona, un ser humano a un muñeco automatizado de carne, entorno plástico y metálico que come, trabaja, duerme y vuelve a comer.

Por esto me detengo en mi recipiente de comida, que a veces me dice que soy verdadero y otras veces me dice que no existo, que tengo una lengua gigante y autoritaria con un cuerpo manso que la sigue, sin saber que está desplomando en un insalubre y tóxico acantilado de frustración, glicemia, dolor y desorden lipídico.

Antes la culpa la suponía a mis padres, después una sociedad metalizada y hoy es una vía gustativa y otra olfativa cuyo entrenamiento es incompleto y se dejan vencer por cuestiones absurdas como la búsqueda de afecto, la necesidad inequívoca de sentirme importante y comerme el mundo, la ansiedad de no saberlo todo mas una formación socio afectiva basada en la supremacía masculina cuya boca está dispuesta a devorarse a la madre después de cada fracaso.

Por esto entrenar mi lengua no es tarea fácil, es como domesticar mis sentimientos montaraces en un campo de pocos oficiales, es extenderme todos los días al silencio y progresar con esa agradable sensación de sentir cómo mi cuerpo va ganando flexibilidad, es hacer de mi respiración un laboratorio de experiencias auténticas y conducirme a aquel inevitable espacio paradisiaco de paz verdadera, por que en partes es cierto: la paz profunda, actual y primitiva, comienza por la lengua, y casi siempre, en un primer momento, es muscular.

                                            Gabriel Arrázola


11 comentarios:

Atelier Cupi dijo...

Gracias para iluminar la paz de la lengua...tomar comer hablar..cantar..cridar...besar...en conciencia..libre de gosar en amor

Ana Paula dijo...

Que hermoso!!!!! :)

clacecil.blogspot.com dijo...

bella tu escritura Gabriel!

Unknown dijo...

Inspirador y hermoso! Gracias Gabo!

Gabriel Arrázola dijo...

Muchas gracias! Has tocado un punto importante cuando la iluminación, tambien llega por la lengua.

Gabriel Arrázola dijo...

Gracias! Espero sea de utilidad en lo práctico

Gabriel Arrázola dijo...

Gracias! Que tú lo digas desde ya es una buena noticia.

Gabriel Arrázola dijo...

Muchas gracias!

Unknown dijo...

👌🏼

Viry Aguilar dijo...

Infinitas gracias, me ha inspirado mucho este escrito, tengo como formación la licenciatura en nutrición y creo que nos enseñan muy poco sobre la relación del hambre y el sentir, y esto me da mucho sentido y me sirve de inspiración en mi práctica profesional ������

urania caxi-xanath dijo...

Excelente Gabo. Que bella forma de expresarte, de exponer aquello en lo que has decidido evolucionar. Bello día

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