En el inmenso árbol hay pequeñas ramas, apuntes, para el Yoga desde la corteza hasta la médula, y así llegar a las raíces desde los vástagos, notas efímeras, de un árbol eterno.
Hay, un sonido antiguo,
Retumba en los huecos
del cuerpo y vuelve a sonar
Se hace eco,
alegra para luego doler
El cuerpo de
ductos, conductos, cámaras secretas y públicas
Con montañas,
mares y profundos valles disimulados tras la piel.
Vientos probos con
brisa, remolinos impacientes que desaparecen para regresar
Hay sonidos que
pasean mis paisajes,
Los reverdecen,
Humedecen,
Y, otra vez: ECO
Sonido antiguo
Vejez eterna en
soplidos diafragmáticos
Cuerdas con tendones,
bombos en la caja pectoral
Tan lejos de
aquella estridencia metálica del gentío, tan cerca de mí.
En un paisaje
infinito, hay un sonido desde siempre
Habla en voz
telúrica, vibra, suena, resuena y mutis
Callamos en todas
las partes que se pueda callar, cerramos todas las puertas
Claustro sonoro:
una vez y es para siempre
Amabilidad y locura
Locura amable
Pasiva
Contemplativa
Hay locuras
quietas
silencio sin
chaveta,
prejuicio de
locos, es la locura
Iluminación en
delirio
Inmortal,
perpetua, interminable
Locura amable
Es de locos
callar,
Meditar adentro y
afuera
Callar en sí, en
ellos, en todos y todas partes
La madre de la totalidad
de locuras
Estado de gracia,
dicha y anodinia
Vesania plena,
constante
Alienado
desarrollo
Recreo
Juego y renuevo
Viejo circuito
novedoso
Despertar del
estar despierto
Jugar de nuevo
Lúdica
posibilidad, de lo imposible
Exacerbación
reciproca
De la novedad que
divierte, a esta antigua indiscreción
Y otra vez, lo
recreativo, donde todo es posible y nada eterno
Porque así, con
legos
Cuesta entender la
profundidad y la existencia, en su más puro concepto
Y, es el juego
Doloroso
itinerante del vivir
En dinámicas de
risa plena
Me desperezan del
adormecido Ego
Y así, refugiado
en dicha
Reproduzco el gozo
en cada juego
Lego hondo, juego serio
Repito la palabra hora y develo esclavitud,
El tiempo almacena
la muerte. Hora, cautiverio y deceso
Este vivir lineal,
que hace de la vida una muerte lenta
El ojo aquel
De la jaula
humana, ese, circular al carpo, numeral a la pantalla,
Que acelera el
palpito, la conducción nerviosa, los pasos y la ceguera
El amo aquel,
oprime y condiciona. Ese invento nuestro que aprieta, estruja y duele.
Peones no videntes
del capataz poderoso, idolatría nefasta
Tiempo.
Articulo
insignificante de lo eterno, barrera de libertades,
Mesura recurrente
de los cuerpos, perder el tiempo es ganar eternidad
Ganar eternidad es
vivir. Y vivir, es pasar por encima del tiempo, la esclavitud y la
muerte
Lo perpetuo es lo fugaz
Fugacidad, es la
constante
Si,
Nada existe y todo
es.
Así como:
Todo lo que
existe, es
El ser perpetuo
De todos
Fugaz y eterno
Como yo y como tú
Que corremos
distantes a lo cercano
Lejanos en la
proximidad
Cerca y lejos,
Metáfora de lo
insignificante,
Contexto de lo
inmensamente grande,
Porque soy y eres
Existo, existes,
A veces.
Las sombras existen, son cuerpos perdidos,
dependientes
Sufren el vacío
Unidades de dolor
que me miran, sollozan silentes, impotentes
Tiritan con
reservas.
Gemidos adentro,
en la densa niebla oscura, entes aprehensivos en el frió,
Las sombras existen,
el calor las libera y miro con dicha esa que me habita
Parecen temerosas
y temerarias, se ven oscuras
Densidades
peligrosas que amenazan,
Las miro con gozo,
otra vez alegría
Son solo orfandad,
soledad absurda, oscuridad deleble y errante.
La posibilidad de
lo pleno, un punto.
Expongo mis
dientes en recuerdos de vitalidad. Risa imperecedera.
Intrínseca y
constante risa
Posibilidad de
gracia, bálsamo de bienestares, acercando lo numioso.
Las sombras
existen y son delebles.
Sonreír desde la
espalda, el hedonismo sublime y la dicha plena las transforma
Presente,
Huérfano del
tiempo
Posibilidad
inexistente
Palabra inútil
Hecho vano y fatuo
El aquí se mueve,
y el ahora también,
No son reales,
aunque existan
En un laberinto
inconsistente de la nebulosidad existencial
Sólo la
continuidad, lerda o apresurada
La eternidad es
una fotografía
Imagen voluble de
lo que no hay
Lo perpetuo una
idea, romántica luz matutina
Esta para
esfumarse, como el ave perecedera que me visita y canta.
Gozo henchido
Y se va y lo
repite,
Como las tantas
cosas que miro desde lejos, como las nubes o un espejo lejano,
Mirarnos de cerca
y mirarnos de lejos, se mira lo mismo.
Aspirar, cuando el viento sopla, asimilar tiempo y
temperatura,
benevolencia,
nacer de nuevo
Perder la memoria
de los vicios.
Brisa a la
hoguera: vayus
Quitar el polvo
refrescando los dientes
Inhalar
suspendiendo brazos es sonreír las estrías profundas.
Jugar a desprender
mi cuerpo, vivir.
Anatomía, esta
vez.
Envuelta en
textiles que flotan, repito y estiro
me miro y me quedo.
Hacerme muchas
cosas, mudar y mutar
Convertirme en lo
inimaginable, en lo gigante y diminuto
Infinitamente
grande, inmensamente reducido
Contraigo y suelto
Cuando el paseo de
la energía se escenifica
Bandhas, Uyayi y
vitalidad
Laboratorio de
posibilidades
Unos minutos y
desaparece todo
Menos la paradoja,
de lo grande y lo pequeño
Moverme quieto
Callar alegre
Y respirar vacío,
Minutos en Yoga
Moverme quieto
Callar alegre
Y respirar vacío,
Minutos que se
repiten,
En los incontables
círculos del tiempo.
Tantra
Urdimbre y trama,
Trenza, evidencia
creativa
Así somos
Hechos de hilos
Hebras conductoras
del hálito
Soplo inicial y
perecedero
Queda el tejido
Urdimbre y trama,
sexo
Todo que contenga
vida, contiene sexo
Todo es sexo, todo
es tela, tejido y trenza
Es
Mezcla de líneas
que enlazan
Y vivimos como
telas
Y morimos como
hilos
Tantra y
perpetuidad
Entes solitarios
en levedad al vahído
Tejidos
excepcionales
Notas simbólicas
en la tela inmensa
Karma, transformación
y un telar gigante
Como los mundos,
como yo cuando lo miro
Un enredo, es el
enredo del mundo
Palillo o gancho,
no importa
Somos ropa, la
vestimenta de lo inanimado e inamovible
Tejido grande en
eones de color
Tantra, de nuevo.
Puente
Haz de luz
Brillo áureo en
las hebras de su cabello
La epifanía es
matutina
En el reflejo de
lo numioso
Sacerdote y
ceremonia
Impetran las
fuerzas a pechos desvalidos
Elementos y
escenario
Impostación de
invocaciones
Los textos
supremos en voz sublime
Olor, color, mesa
y credencia
Mantel depurado
Universo
organizado en el ara
Resumen de todo lo
posible
Haz de luz a 45
grados
Angulo perfecto y
determinación
Oficio sagrado
Supremas fuerzas
que derriten
Los témpanos
inútiles de lo cotidiano
Acción genuflexa y
vocalización
Ahora,
Que el plomo
brilla dorado
Y refleja
resplandeciente su maquinaria perfecta
Se va, el operador
de lo subjetivo
Pies descalzos y
estola
La santidad, es un
momento.
Manos nuevas, frías y secas
Piel sensible, muda
inteligencia
Extensión natural de
mis tendencias
Dedos solos, sueltos y
casi independientes
Historia táctil almacenada
Complejidad hecha
coyunturas uñas y huesos
Manos que tocan
Hoy escriben
Incómodas, se
desperezan en letras
En frases
cuidadosamente elevadas
En lento luchar de
reticencias emerge la profundidad
Manos que gritan
Recuerdan tu piel
y la piel humana
Superficie inalterable
Manos te redimen en
cualquier espacio
Acarician el aire y el
calor ficticio
Entes confundidos en
el vacío
Manos lúdicas
Alegría táctil, dáctil
y poli articulada
Rinden tributo al agua
Acompañan el viento en
un aplauso
Trabajan la tierra y
fraguan rígidas
Manos musicales
Casi cantan, sollozan
Se regocijan al sol y
al saludo
Manos que veneran
Llegan a todas partes
y alaban
Casi caminan,
Casi comen,
Casi hablan.
Manos que sanan
Fuente inagotable de
alivios
Bienestar suscrito al
aprecio ilimitado
Toques centrípetos y
placer.
Manos que quieren
Veta interminable de
afectos
Enlazan con otras
manos
Besan y aman de verdad
Manos inhóspitas
Desiertas
Empuñan y cierran
todas sus virtudes
Petrificadas, excusan
su ilimitada posibilidad
Manos que bendicen
Impetran y en levedad
despojan
Olor sagrado en mente
profana
Dáctilos consagrados
al bienestar
Miro mis manos
Que agradecen cumplen
y tocan.
Que rezan y ruegan
Esperan y rechazan.
Hurtan y alimentan
Manos como todas
Como tantas y entre
tantas
Suspendidas y en
suspenso
Manos mías que son tus
manos
Golpe suave en vibración
Rivera
transparente en sonidos burbujeantes
Agua depurada
Movimiento leve en
piano grande
Entorno natural,
Claro vítreo y
verde
Liquido en sonidos
cristalinos
Se mueve rápido
Lo percibo lento
Arroyo en piedra y
musgo
Perpetuidad y
ciclo
En verde y brisa
Bailan hojas al
ocaso
en reprís
asimétrico
de la lluvia sin
agua
otra vez, el movimiento
lo interpreto
cercano a la quietud
Las cosas se
trasponen en letargo
escenarios de lo
lerdo
en esta apología
del sosiego duradero,
son lo mismo,
los entiendo
diferentes.
Comer
Comer, es vivir.
Contenido,
síntesis de fotones,
Comer de nuevo, vivir
de nuevo,
Fotones del sol
Luz perpetua que
ilumina el contenido vascular
Materia de luz,
Triturar con
pterigoideos
El sabor una
fiesta y el olor un éxtasis
Para volver a
vivir, y comer de nuevo
Mascar, moler,
deglutir y digerir
Todo acompañante
de este pitón digestivo. Placer.
Comer y vivir,
sentir de nuevo,
Comer y crecer
músculos, huesos y
gordura de lo efímero.
que a fotones
digestos se ilumina
química y más
lejos, alquimia
Antiguo arte de
morir y vivir
Digerir flores de
vida hasta el edema
Llenar el éter
substancial,
sin cementerios,
ni pendientes
Llenar la epifanía
de fotones siniestros fallecidos,
Es vacío y agujero
oscuro.
Triturar
fallecidos es endeudar los tendones
Pero devorar es
crecer, haces luminosos que nutren epitelios.
Agrandar, en
obesidad mórbida del alma.