Hay, un sonido antiguo,
Retumba en los huecos del cuerpo y vuelve a sonar
Se hace eco, alegra para luego doler
El cuerpo de ductos, conductos, cámaras secretas y públicas
Con montañas, mares y profundos valles disimulados tras la piel.
Vientos probos con brisa, remolinos impacientes que desaparecen para regresar
Hay sonidos que pasean mis paisajes,
Los reverdecen,
Humedecen,
Y, otra vez: ECO
Sonido antiguo
Vejez eterna en soplidos diafragmáticos
Cuerdas con tendones, bombos en la caja pectoral
Tan lejos de aquella estridencia metálica del gentío, tan cerca de mí.
En un paisaje infinito, hay un sonido desde siempre
Habla en voz telúrica, vibra, suena, resuena y mutis
Callamos en todas las partes que se pueda callar, cerramos todas las puertas
Claustro sonoro: una vez y es para siempre

1 comentario:

Unknown dijo...

Esta poesia parece una oda al cuerpo humano,en sus tres fases.Nace crece y muere.Quizás mi intrpetacion nada que ver

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